Noticias

Noticies

La Fundación Pequeño Deseo galardonada con el Premio Solidario Once 2018 en la Comunidad Valenciana

#Valencia
Jueves, 12 Julio, 2018

El jurado de los Premios SOLIDARIOS ONCE 2018 Comunidad Valenciana ha concedido el premio a la Fundación Pequeño Deseo en la categoría de “Institución, Organización, Entidad, ONG que haya destacado por su sensibilidad social durante el pasado año o bien por su larga trayectoria o dedicación en pro de los derechos sociales de los más desfavorecidos”.

Dicho jurado ha destacado el esfuerzo de la organización “por hacer realidad los deseos de los niños que están atravesando momentos muy difíciles, haciendo más llevadera su enfermedad, y por su contribución a la humanización de los centros hospitalarios”.

La Fundación Pequeño Deseo abrió hace más de 12 años su delegación en la Comunidad Valenciana, desde la cual ya se han cumplido casi 900 deseos. “Este premio es un reconocimiento a nuestro trabajo, pero también a la solidaridad de todas las personas y entidades que nos han ayudado a hacer felices a tantos niños”. Explica Marta Miró, coordinadora de Pequeño Deseo en Valencia. Y añade que: “Para nosotros, cada niño y cada deseo significan la oportunidad de poner nuestro granito de arena para llevarles el ánimo que necesitan ellos y sus familias”.

Cristina Cuadrado, directora de la Fundación ha recordado que “el reconocimiento llega en un momento muy especial puesto que en 2018 cumplimos 18 años en los que hemos realizado más de 4.400 deseos, muchos de los cuales han tenido como protagonistas a niños valencianos”.  Además, Cuadrado destaca que: “La delegación de Valencia ha ampliado recientemente sus objetivos porque queremos llegar a más niños ya que sabemos que, aunque están enfermos, nunca dejan de soñar”. La mayoría de edad de Pequeño Deseo se celebró precisamente con un niño valenciano como protagonista cuya historia compartieron miles de personas a través de este vídeo: http://bit.ly/JuanyParejo .

La Fundación Pequeño Deseo trabaja desde hace más de 18 años para hacer realidad los deseos de niños y niñas con enfermedades crónicas o de mal pronóstico con el fin de apoyarles anímicamente y hacer más llevadera su enfermedad. Está demostrado científicamente que el cumplimiento de un deseo genera en el niño emociones positivas que tienen un efecto enorme en su bienestar y mejoría física.